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Los tilos son un género de árboles de la familia de las malváceas (anteriormente clasificados en su propia familia, las tiliáceas), nativos de las regiones templadas del hemisferio norte. … Las flores de este árbol son muy aromáticas, en forma de pequeños racimos amarillos con una bráctea alargada.

Propiedades de la tila y beneficios del tilo para la salud. Las infusiones de tila se asocian a la forma más tradicional y natural de combatir los nervios, pero las flores del tilo tienen también propiedades hipotensoras, digestivas o expectorantes, y ayudan a aliviar la migraña

Las flores de tilo se destinan principalmente a aliviar los estados nerviosos, en un cuadro amplio de afecciones de esta índole, pero no son menos importantes sus aplicaciones en otros campos de la salud, como en seguida veremos.

Flore de tilo

Y es que a la tila se le atribuyen propiedades relajantes, ansiolíticas, hipotensoras, como hipoviscosizante sanguíneo, antimigrañosas, antiespasmódicas, vasodilatadoras, diuréticas, depurativas, demulcentes (protege las mucosas), expectorantes, diaforéticas (aumenta la producción de sudor), digestivas y antisépticas.

Las aplicaciones y beneficios de los remedios con tilo se resumen en este cuadro:

Actúa como un suave relajante sobre el sistema nervioso central, con una leve acción ansiolítica, que será desigualmente útil para unos y otros.

infusiones de tilo

Se recomienda para aliviar estados de ansiedad leve, la irritabilidad nerviosa, la presencia puntual de tics nerviosos y el insomnio, cuando no es persistente o agudo.
Supone un apoyo natural nada desdeñable para tratar la tensión alta, que se puede compatibilizar, si es necesario, con la medicación farmacológica. Se le atribuye una notable función hipotensora e hipoviscosizante (ayuda a evitar trombos).


Cuando se toma de forma más o menos sistemática, puede ser un aliado natural para evitar la aparición de problemas coronarios y para prevenir tromboembolismos y la arteriosclerosis.
Se considera un buen remedio para atacar los síntomas de la migraña con o sin aura y otras cefaleas, como el dolor intenso en un lado de la cabeza o en la frente, el dolor pulsátil –cuando notas las pulsaciones–, el dolor desencadenado por la exposición continuada a la luz solar o artificial, o bien el mareo, los vómitos, la sensación de indisposición digestiva y la inestabilidad que pueden venir asociados.

Puede ayudar a aliviar la migraña desencadenada por alteraciones hepatobilares o por problemas de la digestión.


Los remedios con tila se recomiendan también por su eficacia notable como relajante muscular, tras el agotamiento deportivo, la migraña provocada por la actividad física intensa, los dolores musculares y la presencia de ácido lácteo o agujetas.

Arbol de tila


La abundancia de mucílagos explica su importancia como planta demulcente y balsámica, adecuada para el tratamiento de resfriados largos, estados gripales y para combatir la congestión nasal, el dolor de garganta, la carraspera y la tos irritativa.

Algunos estudios dan cuenta de la posible eficacia del efecto sudorífico de las flores de tilo para favorecer la bajada de la fiebre y aliviar la congestión nasal en episodios gripales.


Se comporta como un diurético de gran eficacia, que explica su acción hipotensora y que puede ayudar a mitigar la retención de líquidos y a favorecer la pérdida de peso.


Por su función antiespasmódica y la comentada acción como relajante muscular, se revela como un buen aliado de la salud de la mujer, para afrontar las molestias de la menopausia y algunos síntomas de la menstruación, como es el dolor en la parte inferior de la espalda y el dolor de cabeza.
La infusión de tila se daba también para aliviar la pesadez estomacal, para combatir las indigestiones, las náuseas y la infección gástrica.

Precauciones con el consumo de tilo

Los remedios con tilo son básicamente seguros y aptos para todos los grupos de edad. Como medida de prudencia se advierte que su toma puede no ser recomendada, o en todo caso de forma restringida, en los siguientes supuestos:

Hipotensión aguda, para no agravar la situación.
En caso de obstrucción de las vías biliares.
Si se están tomando medicamentos anticoagulantes. En tal caso, será el médico especialista quien deba considerar si es o no prudente simultanearlos.
Por otro lado, se han descrito algunos casos de reacción al polen de las flores de tilo por parte de personas alérgicas, con aparición de urticarias, picor en manos y brazos, o conjuntivitis, pero se trataría de una situación rara y extrema.

El tilo es un árbol majestuoso, que aporta una sombra fresca y generosa, y que desde antiguo se ha plantado ampliamente en parques, jardines, y también en avenidas. Aunque no te hayas cobijado bajo sus ramas, seguro que has oído hablar de él, ya que las flores del tilo o tila se han tomado desde antiguo en infusión como el remedio más fiable y asequible para combatir todo tipo de situaciones nerviosas.

Como nos cuenta Font i Quer en el imprescindible Dioscórides renovado, a decir de la leyenda mitológica

cuando Filira –una ninfa hija de Océano y Tetis– vio que había engendrado de su unión con Cronos un caballo, el centauro Quirón, rogó a los dioses –a su padre y a Zeus– que no la dejasen entre los mortales y que la convirtieran en una inofensiva planta, y estos, accediendo a sus súplicas, la transformaron en un árbol nobilísimo, el tilo.

Los tilos han tenido una gran importancia simbólica en las tradiciones del norte y centro de Europa. Durante la Edad Media, bajo su sombra se celebraban asambleas, juicios, y también rituales iniciáticos. Para los países eslavos, entre ellos Rusia, el tilo es símbolo de poder y de victoria, y con su madera, muy flexible, se tallaban los antiguos iconos religiosos.
Para la tradición nórdica y germánica, por su parte, el tilo, consagrado a la diosa Freya, representa la amistad, la fidelidad y el rechazo a la violencia.

En la tradición celta se decía que quien se identificaba con el espíritu del tilo era una persona dotada de una gran empatía, que sabía sacrificarse por los demás, y que prefería el diálogo a la confrontación. Se diría que ya desde antiguo al tilo se le ha asociado a las maneras tranquilas de andar por la vida, en esencia, a la falta de nervios y de histerias.